Divorcio y vivienda con hipoteca: claves legales que debes conocer
En un proceso de separación o divorcio no solo se afronta el final de una convivencia: también surgen decisiones económicas y jurídicas de gran relevancia. Una de las más delicadas es qué ocurre con la vivienda familiar cuando existe una hipoteca en común.
En este artículo analizamos qué opciones existen, cómo se diferencian el uso y la propiedad de la vivienda, quién debe asumir las cuotas del préstamo y qué soluciones pueden adoptarse cuando una de las partes deja de pagar.
1. ¿Quién se queda con la casa hipotecada en un divorcio?
Propiedad y uso: dos conceptos distintos**
Uno de los errores más habituales es confundir propiedad con derecho de uso. En un divorcio, ambos conceptos se gestionan por separado:
La propiedad de la vivienda
Ni el divorcio ni la separación modifican automáticamente quién es propietario del inmueble.
Por tanto, si la vivienda se adquirió:
- En gananciales, seguirá perteneciendo a ambos.
- En proindiviso o copropiedad, cada uno mantiene su porcentaje (habitualmente 50 %, pero puede ser otro).
A partir de ahí, los excónyuges pueden optar por diferentes soluciones:
- Mantener la propiedad conjunta, permitiendo que la vivienda siga siendo el hogar de los hijos menores.
- Vender la vivienda a un tercero, cancelando la hipoteca y repartiéndose el remanente según la cuota de propiedad.
- Adjudicar la vivienda a uno de los excónyuges, que comprará la parte del otro mediante compensación económica, asumiendo la hipoteca o combinando ambas fórmulas.
El uso de la vivienda familiar
Cuando hay hijos menores, el interés del menor prevalece. En la práctica, esto significa que la vivienda no suele venderse hasta su emancipación.
- Custodia monoparental → el uso se atribuye al progenitor custodio.
- Custodia compartida → existen más alternativas: atribución temporal del uso a uno de los progenitores o establecimiento del llamado «casa nido», donde los hijos permanecen en el domicilio y los padres rotan por periodos.
2. ¿Quién paga la hipoteca tras el divorcio?
La solidaridad de la deuda**
Otra idea errónea bastante común es pensar que la persona que se queda usando la vivienda será quien deba pagar la hipoteca. Sin embargo, esto no es así.
Los bancos consideran a todos los firmantes del préstamo como deudores solidarios.
En la práctica, esto implica:
- Cada uno debe pagar su parte de la cuota, generalmente el 50 %.
- Si uno no puede pagar, el otro deberá asumir el 100 %.
- La entidad bancaria puede reclamar el total de la deuda a cualquiera de los dos, sin que tenga relevancia lo acordado en el convenio regulador.
Si ninguno paga, el banco puede iniciar acciones judiciales y llegar incluso al embargo de la vivienda.
3. La novación hipotecaria: una alternativa a tener en cuenta
La novación permite modificar el contrato hipotecario para que solo uno de los excónyuges pase a ser responsable del préstamo. Es una opción muy práctica en divorcios, ya que libera al otro de toda obligación futura.
Para que sea viable se necesitan tres requisitos:
- Acuerdo entre los excónyuges.
- Que el excónyuge que asume la hipoteca cuente con solvencia económica suficiente.
- Aprobación de la entidad financiera, que valorará el riesgo del nuevo titular.
Cuanto mayor sea la estabilidad financiera (por ejemplo, un empleo público o ingresos regulares), más posibilidades habrá de que el banco acepte.
4. ¿Qué ocurre si uno de los dos deja de pagar?
Si uno de los excónyuges incumple sus obligaciones y el otro se ve obligado a asumir la totalidad de las cuotas:
- Podrá reclamar judicialmente las cantidades abonadas.
- Esta reclamación puede hacerse durante la liquidación de gananciales o mediante una demanda independiente si el impago sucede tiempo después del divorcio.
5. Un proceso legal complejo: la importancia del asesoramiento
Gestionar un divorcio con hijos y una vivienda hipotecada implica decisiones que afectan al patrimonio, a la estabilidad familiar y al futuro económico de ambas partes.
En CONFYR Abogados contamos con especialistas en Derecho de Familia que pueden ayudarte a:
- Diseñar la mejor estrategia patrimonial
- Negociar el convenio regulador
- Resolver la liquidación de bienes
- Mediar con la entidad bancaria
- Reclamar cantidades impagadas
Si te enfrentas a esta situación y necesitas orientación personalizada, estamos aquí para acompañarte en todo el proceso.

